domingo 6 de noviembre de 2011

La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma


El primer título que encontramos nos dice que la Escritura es “ley”. La palabra hebrea traducida como “ley” es torah, cuyo significado básico es dirección, enseñanza e instrucción. Esta palabra enfatiza la naturaleza didáctica de la ley dada por Dios. Es decir, la ley de Dios no sólo establece una serie de reglas, sino que nos está instruyendo acerca de cómo vivir para la gloria de Dios y para nuestro gozo. David utiliza entonces esta palabra para referirse a la Escritura como la suma de lo que Dios ha revelado para nuestra instrucción. Dios por medio de Su Palabra nos instruye, nos enseña y nos dirige en Sus caminos. Aquí encontramos lo que agrada a Dios y lo que le desagrada. Es la ley por la cual debemos vivir nuestra vida.

David dice que esta ley de Dios “es perfecta”. “Perfecto” es la traducción de una palabra hebrea (tamim) encontrada muchas veces en el AT, cuyo significado es “entero, total, completo, íntegro”. Su sentido más común es el de ser “completo”, estar “entero” o de ser total (Lv. 3:9; Jos. 10:13). El término puede significar también “intacto” o “íntegro” (Ez. 15:5). El verbo derivado tamam significa “estar completo, terminado, ser consumado” (Génesis 47:18). Tamim no quiere decir perfecto en opuesto a imperfecto. Quiere decir perfecto en opuesto a incompleto. La Escritura es perfecta en el sentido de estar completa. Esta descripción conlleva la idea de algo que es tan comprensivo como para cubrir todos los aspectos de un asunto.

En otras palabras, David está diciendo que a la Escritura no le falta nada para ser completa. Cuando sostenemos la Biblia tenemos en nuestras manos la revelación completa de Dios. Y si es completa, quiere decir que la Palabra de Dios es suficiente para nosotros. No necesitamos nada más. Es una instrucción completa por parte de Dios. Es completa como revelación de la verdad divina. No hay nada en ella que lleve a los hombres al error o al pecado. No hay nada esencial que el hombre necesite saber que no se encuentre en ella. La Escritura es comprensiva, encarna todo lo que es necesario saber para la vida espiritual.

Todo lo que necesitamos para la salvación, para la vida cristiana y la santidad está en la Biblia: es completa, es perfecta. Todo lo que necesitamos para educar a nuestros hijos por el camino de la salvación está en la Biblia. Todo lo que necesitamos para dirigir nuestras finanzas está en la Biblia. Todo lo que necesitamos para tomar decisiones difíciles está en la Biblia. No necesitamos ayuda de la psicología para poder resolver nuestros problemas con el pecado. Tenemos la Palabra de Dios. Para ser dirigidos diariamente no necesitamos una revelación por sueño o profecía, tenemos la Palabra de Dios. La Escritura es suficiente.

Es precisamente porque la Palabra de Dios es “completa” y “suficiente” que tiene el poder para “convertir”, “transformar”, para “revivir” o “refrescar” el “alma”, la persona interna, completa del hombre. La Escritura es tan poderosa y comprensiva que puede convertir o transformar a la persona entera, cambiar a alguien precisamente en la persona que Dios quiere que sea. La Palabra de Dios es suficiente para restaurar a través de la salvación aún la vida más quebrantada.
 

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Porque la tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios. Hebreos 6:7